Técnicas de ensamblaje

  • detall zinc

LAS TÉCNICAS DE ENSAMBLAJE

A : Cubierta de Junta de listón (sistema Belga)

El montaje logitudinal tradicional es el sistema con listones de madera y tapajunta.

Un listón de madera, de forma trapezoidal o rectangular , se fija por medio de clavado o atornillado en el entarimado. Su altura es de 40 ó 50 mm. La sujeción de las hojas y de las bandejas de zinc se asegura por una pata de zinc que sujeta los pliegues periféricos. Los tapajuntas, en elementos de 1 metro de longitud y montados por solape, aseguran la estanqueidad del conjunto. Su fijación se realiza por medio de clavado en la parte superior con una pata especial que permite la sujeción de la tapajunta, la cual facilita la libre dilatación.

La técnica con listones:

– Ofrece una gran flexibilidad de adaptación a las formas complejas y a las penetraciones (tolerancia de montaje).

– Permite desmontar fácilmente en caso de que se haga necesario su mantenimiento.

– Crea un aparente fuerte relieve, buscando a menudo por los arquitectos por sus efectos de sombra y su carácter urbano.

– No necesita más plegadora de obra para la colocación en hojas (longitud máxima de 3 metros).

B : Cubierta de junta alzada ( engatillado y engatillado doble)

El sistema de junta alzada, más reciente, oferece unas cualidades económicas y de duranción, más adaptadas a la arquitectura contemporánea.

– Economía: reducción del tiempo de ejecución debido al uso de máquinas de perfilar (perfiladora) y engatillar para el cierre de la junta alzada logitudinal, particularmente en grandes superficies de cubierta.

– Estanqueidad: la junta alzada garantiza una máxima estanqueidad en regiones de montaña o de alta pluviometría, y una gran resistencia en las regiones muy expuestas al viento (posibilidad de modificar, según las condiciones que se presenten, el número de patas de fijación de la cubierta).

– Discreción: la poca altura de los perfiles (25 mm com un espersor de 5 mm) contribuye a la modernidad, a la ligereza y a la regularidad de la cubierta en su función arquitectónica, sobre todo en las formas complejas, confiriéndoles un aspecto “high tech”.

Este sistema conviene particularmente a las cubiertas de superficie importante y las que están situadas en regiones de clima riguroso con nevadas frecuentes (montaña o climea continental ) muy expuestas al viento o a la lluvia.